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ROSA DE JERICÓ
(ANASTATICA, A. HIEROCHUNTICA)
Su nombre significa:
Anastática, del griego - anastasis -, resurrección .
Hierochúntica, del griego - hiero -, sagrado .
La Planta Sagrada de la Resurrección .

Peregrina del desierto, viajera incansable y solitaria, La Rosa de Jericó, que inspiró una leyenda, es un preciado amuleto que se utiliza para bendecir los hogares ahuyentando las malas influencias y atrayendo la paz, el poder y la abundancia al mismo. Confiere suerte en los negocios, habilidad en el trabajo, ofrece salud, fuerzas, felicidad y, sobre todo, tiene la propiedad de trasformar las energías negativas en positivas en el lugar donde se encuentre. Creyentes y no creyentes de todo el mundo reconocen sus beneficiosos efluvios.

Cuenta la leyenda que, cuando Jesús se retiraba a orar al desierto, la Rosa de Jericó, arrastrada por los vientos, se detenía dulcemente a sus pies y, de madrugada, después de abrirse con el rocío de la noche, ofrecía al Maestro las gotas de agua de sus ramitas. Jesús las tomaba con las yemas de sus dedos, llevándolas a los labios para calmar su ardiente sed. Conmovido, la bendijo.

Extendida esta leyenda con el paso de los años a otras naciones y otros continentes, diferentes etnias han considerado la Rosa de Jericó como Flor Divina, reconociéndola, además, como portadora de beneficiosos efluvios. Coinciden también muchas ramas del mundo esotérico en atribuirle especiales propiedades, acogiéndola como el talismán vivo más escaso y deseado.

En muchos pueblos de la tierra se cree que quien adopta y cuida una Rosa de Jericó atrae para sí mismo y para los suyos, paz, fuerza, felicidad, suerte en los negocios, energías positivas, habilidad en el trabajo y bienestar económico; propiedades incuestionables que el mundo esotérico admite como verdaderas y valoran a esta planta como un valioso amuleto. Tales son sus cualidades, que en muchas ocasiones llegaron a pagarse sumas considerables por poseerla, ya que es una planta muy difícil de encontrar.

Constituye una especie única, oriunda de Siria. Prolifera en los desiertos de Arabia, Egipto, Palestina y las riberas del Mar Rojo, sin embargo no crecen en la ciudad de Jericó. ¿Por qué se llama entonces Rosa de Jericó?. Se dice que aproximadamente durante el segundo milenio antes de Cristo, comerciantes y hacendados de esta ciudad la traían desde otros lugares lejanos como un poderoso amuleto que utilizaban para bendecir sus casas y sus negocios. Durante esta época la ciudad de Jericó se encontraba sumida en un gran esplendor, la planta adquirió cada vez más fama y terminó por adoptar el nombre de la ciudad que con tanto ardor la acogió.

Es una planta con pequeñas flores blancas que no suele alcanzar los quince centímetros de altura. Cuando ha florecido, las hojas caen y las ramas se contraen curvándose hacia el centro hasta que toma una forma globosa. En esta fase de su desarrollo el viento del desierto las arranca del suelo y las arrastra a su merced convirtiéndolas en eternas viajeras que se desplazan por estepas y desiertos de otros países y continentes sin respetar fronteras. Tal vez este persistente caminar inspiró la leyenda de Jesús en el desierto. Pueden permanecer cerradas y secas durante muchísimos años hasta que la humedad o el contacto con el agua vuelve a abrirlas haciendo que recobren su frescura y su belleza. Es entonces cuando extienden de nuevo sus ramas, abren los frutos y dispersan las semillas, como si volviesen a nacer. Por eso también se la conoce como "planta de la resurrección".

Viajera incansable del desierto, solitaria y andarina, venerada y exaltada, La Rosa de Jericó despierta cada día de su letargo milenario para regalarnos su frescura, para ampararnos, para hacer renacer en nuestras vidas la lozanía y, sin pedir nada a cambio, sólo requiere de nosotros un mínimo cuidado.

Es muy fácil conservar y mantener una Rosa de Jericó. Sólo necesita agua limpia y una temperatura no excesivamente alta.

Se coloca en un recipiente cualquiera y se cambia el agua de vez en cuando tratando de no dañar las pequeñas raíces. Si queremos que la planta descanse la retiramos del agua y la dejamos secar sobre un papel a temperatura ambiente y en semioscuridad. Si pasado un tiempo queremos recuperarla otra vez, lo único que tenemos que hacer es volverla a poner en contacto con el agua y la Rosa de Jericó nos ofrecerá una vez más un derroche de belleza.

Si queremos utilizarla para conseguir dinero tenemos que colocarla en un recipiente de cristal de acuerdo con las dimensiones de la planta. Llenamos el recipiente de agua y decimos la siguiente oración: "Rosa Sagrada de Jericó procúrame el dinero necesario para poder vivir dignamente". Podemos meter tres o cuatro monedas de color oro en el recipiente y debemos cambiar el agua cada dos días. Si lo que queremos es eliminar la mala energía tenemos que colocarla en un recipiente lleno de agua el martes o viernes. Cambiamos el agua todos los días y utilizamos la que retiramos para bendecir la casa vertiendo gotas en la entrada del domicilio o negocio y para fregar los suelos y ventanas. Debemos dejar más tiempo la planta en el agua para que continúe absorbiendo las malas vibraciones. De esta manera ese lugar estará protegido de la mala suerte y del infortunio. También se puede utilizar como amuleto que nos protege de la mala suerte dejándola seca en cualquier parte de la casa o llevándola en el bolso o en cualquier bolsillo de la ropa cuando se sale de casa.

Durante el siglo pasado en Europa, incluida España, la Rosa de Jericó se utilizaba como oráculo con las parturientas. Si la usamos en este sentido debemos introducirla en un vasito o recipiente de boca muy estrecha tratando de no mojar la cabeza de la rosa diez días antes del tiempo estipulado para el parto. Por tradición la rosa se abrirá el día del parto. Cuando abandonamos el hospital debemos sacar la rosa del agua y guardarla en una cajita a la espera de otro feliz nacimiento. La rosa, para este uso, se puede trasmitir de madres a hijas.

Esta viajera incansable puede acompañarnos durante muchos años de nuestra vida. Podemos ofrecerla como legado a nuestros hijos para que siga protegiendo a nuestros descendientes ya que muchas familias españolas atestiguan haberla tenido durante varias generaciones que han llegado a sumar hasta cien años.

Existe la firme creencia, arraigada en muchos pueblos de la Tierra, de que quien adopta y cuida una Rosa de Jericó, debidamente preparada con el Ritual Arameo de la Esperanza, atrae milagrosamente hacia sí y los suyos PAZ, AMOR, SALUD, FUERZA, FELICIDAD, SUERTE EN LOS NEGOCIOS, HABILIDAD EN EL TRABAJO, BIENESTAR ECONÓMICO… Es por ello que, en numerosas ocasiones, llegaron a pagarse sumas muy considerables por poseerla, pues rara vez se tenía ocasión de encontrarla.

Su tradición ocultista data de tiempos muy remotos, y el paso de los siglos no ha logrado desprenderla jamás de su leyenda y poderes. Creyentes y no creyentes, todos reconocen antes o después sus beneficiosos efluvios.

Desde la noche de los tiempos, la Rosa de Jericó ha sido refugio y consuelo de millones de personas, generación tras generación.

Aquellos ruegos ancestrales, aquellas súplicas de nuestros antepasados, siguen teniendo vigencia a las puertas del tercer milenio. Han cambiado las peticiones, las necesidades, pero el sentimiento es el mismo: todos precisamos ayuda. Y en situaciones límite observamos que la Rosa de Jericó puede convertirse en nuestro último recurso.

Su poseedor se beneficia de ella, sintiéndose ayudado ante las grandes vicisitudes del día a día.

Miles de personas han atrapado la suerte a través de la Rosa de Jericó. Otras, de forma prodigiosa e inexplicable, han recobrado la salud, han encontrado el amor, han podido mantener su matrimonio unido… Otras muchas viven, gracias a ella, en continuo bienestar económico, consiguen sin dificultades un trabajo y los negocios parecen presentarse más fluidos.

Antigua es la afirmación de que una Rosa de Jericó preparada con el Ritual Arameo de la Esperanza es infalible; no falla jamás.

"Cuando algo no te funcione, las cosas no te vayan todo lo bien que debieran y sientas que la suerte te ha abandonado, o simplemente quieras tener entre tus manos el único talismán vivo existente sobre la Tierra y dejarte favorecer por él, acércate a la Rosa de Jericó y llévala a tu vida. Estarás dando un gran paso hacia la felicidad."


ALGUNOS USOS DE LA ROSA DE JERICÓ
PARA ELIMINAR LAS TENSIONES Y ENVIDIAS
Poner la ROSA DE JERICÓ en un plato hondo con agua, cubriendo totalmente sus raíces y dejando al descubierto sus hojas, preferiblemente a las nueve horas de la mañana o a las tres horas de la tarde, en los días martes o viernes. Debe dejarse por tres días.
Seguidamente la flor se deja secar de nuevo, y el agua que resta en el plato se usa para rociar las esquinas de la puerta de la casa, por la parte exterior, y se chismorrea por los balcones al aire exterior, a la vez que se pronuncia el deseo de paz y de Amor. Debe repetirse la operación siete semanas consecutivas.


PARA CONSEGUIR TRABAJO, DINERO O CUALQUIER OTRO OBJETIVO


1.- Poner la ROSA DE JERICÓ en un recipiente grande (copa o pecera) cubierta de agua en casi su totalidad, y depositar en su interior cinco monedas de curso legal de cualquier país, preferiblemente de color amarillo (oro-cobre), y hacer la oración todos los días, de acuerdo con sus necesidades.

O bien,

2.- Poner la ROSA DE JERICÓ en un recipiente grande, (copa o pecera), cubierta de agua en su totalidad. Escribir en un papel (pergamino, plástico, metalizado, etc.) y un lápiz o tinta imborrable al agua, el deseo o meta a conseguir enrollado con un pequeño hierro o piedra imán, atando el paquetito a las raíces de la planta, siempre en luna nueva o creciente, y dejándolo hasta la luna llena, haciendo la oración con el añadido de la petición con mucha fe, durante siete días, empezando los lunes, si la petición es para salud, el martes para trabajo, en miércoles si es para los exámenes, viajes o comunicaciones, en sábado para tema de embarazos o partos difíciles, reconciliaciones, etc. y en domingo si es para temas de suerte, bienestar, armonía perfecta, etc.



PARA LA PAZ Y FELICIDAD EN LA CASA

Poner la ROSA DE JERICÓ en un recipiente grande y dejarlo estar en un rincón de la sala, habitación, etc. Añadiendo agua cuando falte o cambiándola si se vuelve verde o turbia, diciendo la oración a ser posible una vez al día.





Si tú también quieres atraer la paz, la felicidad y la abundancia a tu hogar, si necesitas proteger tus negocios, tener habilidad en el trabajo y bienestar económico o alejar las energías negativas, ahora puedes adquirir la verdadera Rosa de Jericó clickando AQUI con el ratón.



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